sábado, 11 de junio de 2011

Entrega de los premios de las Olimpiadas de Matemáticas y Filosofía en Asturias (España)


Muchos alumnos y alumnas afrontan con temor asignaturas como las matemáticas o la filosofía. El miedo de algunos se transforma en pasión para otros, que no titubean a la hora de resolver complejos problemas, ecuaciones interminables o dilemas filosóficos. Para ellos, los mejores en estas disciplinas, se convocan cada año las Olimpiadas de Matemática y de Filosofía, que organizan la Sociedad Agustín de Pedrayes y la Sociedad Asturiana de Filosofía. Y los que mejores resultados han obtenido se llevaron ayer el premio y el aplauso de profesores y padres. 
Como para ella es una afición que desarrolla con gusto, María Martínez Embil no dedica excesivo tiempo de estudio a las matemáticas. «El día antes del examen», confiesa con una sonrisa. Esta ovetense de 14 años y estudiante de segundo de ESO en el IES Aramo de Oviedo, que ya tiene decidido que estudiará Economía, resalta que dentro de las matemáticas le «atrae mucho el álgebra». 
Ignacio González Sellán, del IES Emilio Alarcos de Gijón, siente, por su parte, devoción por la teoría de juegos y los cálculos de probabilidades. A sus 14 años, ha decidido que estudiará Medicina, y ayer recogió su premio por los buenos resultados en la Olimpiada.
«No me lo creo. Cuando acabó la prueba, pensaba que no había dado pie con bola». Así reaccionó ayer Pelayo Álvarez Brech, alumno de 2º de la ESO del Instituto Número 1 de Gijón, cuando el jurado de la XVIII Olimpiada Matemática Asturiana le comunicó que era uno de los tres representantes asturianos para la Olimpiada Nacional, que se celebrará en Vigo del 26 al 30 junio.
Todos los alumnos distinguidos tuvieron que pasar por una prueba de relevos en la que resolvieron varios problemas, antes de afrontar una prueba individual y una «gymkhana» matemática. Y todo para demostrar que «las matemáticas son para gente normal». María Alonso, del Instituto Río Nora, de Pola de Siero; Pelayo Álvarez, del Instituto Número 1 de Gijón, y Enol Díaz, del Instituto Doña Gimena de Gijón, tendrán la responsabilidad de representar a Asturias en la final nacional de las Olimpiadas Matemáticas, que se celebrarán a final de mes en Vigo.
«Nuestro objetivo es hacerlo lo mejor posible», afirmaron al unísono tras recibir sendas placas conmemorativas. La elección de los tres representantes asturianos para la Olimpiada Matemática Nacional fue el colofón de la entrega de premios a los mejores de la fase regional. En total, 24 alumnos de 2º, 3º y 4º de Secundaria de entre 700 participantes fueron premiados.
Los amantes de la filosofía también tuvieron ayer su recompensa, con la entrega de premios de la Olimpiada escolar en esta modalidad. El primer premio fue para Carmen Amo, estudiante del IES Jovellanos de Gijón, que redactó un trabajo titulado «Quid Verum, Quid Utile: Jovellanos y la Educación», en el que concluye que «muchas de las ideas del ilustrado son aplicables hoy en día, como que la educación no debería ser tan teórica y sí más práctica». 
El segundo premio fue para Tanya Fernández, de Salas; el tercero, para Patricia López, de Madrid, y el cuarto para María Leyva, de Pola de Laviana. Todos ellos estudiaron a Jovellanos, la Ilustración y el Progreso. Otros siete alumnos recibieron mención especial por sus trabajos.