sábado, 16 de julio de 2011

Un modelo matemático predice cómo será la calidad del agua... simulación numérica


El agua del futuro lago de Meirama será de buena calidad. El proceso de llenado de la antigua mina de Limeisa, iniciado en el 2008, aún no se ha completado, pero los responsables de la empresa ya saben que no habrá ningún problema con la salubridad del agua, lo que incluso conocían antes del inicio de la obra. La respuesta a su inquietud la recibieron desde las matemáticas, en particular de la simulación numérica, que es lo que ha permitido a la investigadora Luz María García García, que ahora trabaja en el Instituto Español de Oceanografía de A Coruña, en España, desarrollar un modelo geoquímico de las reacciones químicas que tienen lugar en el lago y que influyen en la calidad del agua. O, lo que es lo mismo, permite predecir si se ajusta a los parámetros establecidos por la ley, como ha sido el caso.
Este modelo, que Luz María García desarrolló durante su tesis doctoral en la Universidade de Santiago, es una de las múltiples soluciones que las matemáticas ofrecen a la empresa y que ayer se presentaron en las Jornadas sobre Transferencia y Matemática Industrial organizadas en Santiago por la Real Sociedad Matemática Española con motivo de su centenario.
«Es un modelo de calidad del agua desde el punto de vista matemático que sirve para analizar la concentración de componentes químicos y determinar si pueden derivar en problemas de contaminación», explica la investigadora, quien resalta que el modelo puede ser aplicado, a nivel general, para predecir la calidad del agua. Los métodos de simulación numérica también han permitido al grupo de Matemática Aplicada de la USC, liderado por Alfredo Bermúdez de Castro, desarrollar un electrodo para los hornos de arco eléctrico de Ferroatlántico cuya utilización ha supuesto una reducción en los costes de producción del silicio en más de un 10 %. El programa de simulación desarrollado por los científicos gallegos ha posibilitado una mejor comprensión del electrodo, cilindros de varios metros de longitud formados por materiales conductores de la electricidad, y mejorar así su diseño y operación. Este electrodo es hoy líder mundial y ha sido vendido a la mayoría de las fábricas del mundo.
El grupo de Bermúdez de Castro también está culminando un proyecto para simular la oxicombustión de carbón en una central térmica, una nueva tecnología que permitirá capturar y luego almacenar dióxido de carbono.