jueves, 2 de junio de 2011

La solución para combatir el desempleo es que desde temprana edad se inculque a los estudiantes el gusto por las matemáticas y la ciencia...


Arturo Díaz Pérez, investigador y director del Laboratorio de Tecnologías de Información del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) en Tamaulipas, México, indicó que debería hacerse un análisis sobre cuántos abogados e historiadores se necesitan, y cuántos científicos y matemáticos, porque son estos últimos los que obtienen trabajo principalmente en compañías de tecnología de información. La solución para combatir el desempleo es que desde temprana edad se inculque a los estudiantes el gusto por las matemáticas y la ciencia, subrayó Arturo Díaz Pérez.
El Cinvestav Tamaulipas tiene su sede en el Parque Científico y Tecnológico de Ciudad Victoria, con cinco años de operación en el estado.
El investigador ha indicado que “detectamos las capacidades del capital humano. Hay una buena cantidad de iniciativas, con frecuencia uno puede acceder a recursos o instrumentos que pueda financiar dichos proyectos, pero donde se detiene es en la disponibilidad de capital humano. Se requiere este capital entrenado, con ciertas habilidades y competencias para desarrollos científicos y tecnológicos, y eso lamentablemente no es algo que abunde, no solo en Tamaulipas sino en todo México. Esto es lo que detiene el desarrollo de muchos proyectos; cuando me refiero a entrenados para desarrollarse en ciencia y tecnología, necesitamos gente que sea innovadora, que proponga nuevas soluciones, que no se quede nada más a nivel de uso de la tecnología como mucha gente”.
Insistió en la necesidad de contar con gente que sepa lo que hay detrás de la tecnología de las computadoras, para que pueda aprovecharla de la mejor forma y proponer nuevas soluciones.
Lamentablemente en México, a nivel estadístico vemos desinterés por las áreas duras, las ingenierías, las tecnologías o la ciencia. Cuando uno compara los indicadores con la gente que estudia programas en las áreas económico-administrativas o de humanidades, la diferencia es notable. Este fenómeno no es único en México, a nivel mundial se está observando. Sin embargo, la gente que mueve a la economía a nivel mundial proviene fundamentalmente de las áreas duras, la gente que desarrolla la ingeniería, la tecnología, sin menoscabo de las humanidades. Por ejemplo, en una universidad importante en México, tiene más egresados en sus carreras de Historia que de sus carreras de Ingeniería en Sistemas. La pregunta es, ¿cuántos historiadores requiere el país, y cuántos ingenieros? Hay que orientar a los estudiantes, desde los niveles básicos; todos los días escuchamos que hay reticencia al estudio de las matemáticas, porque hay debilidades en su enseñanza, algunos profesores no están capacitados. Lo cual se vio en la prueba PISA y en la prueba Enlace”.
Díaz Pérez destacó que el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) cumplió 50 años de existencia, se inició en la Ciudad de México y desde 1983 ha establecido unidades en siete estados del país.