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viernes, 9 de febrero de 2018

Si resuelves uno de los problemas, te llevas 1000000 de dólares

En el año 2000, coincidiendo con el Año Internacional de las Matemáticas, el Clay Mathematica Institute anuncia los denominados como Millennium Priz, una colección de siete de los problemas matemáticos más importantes que permanecían sin resolver. Ahora, 18 años después, sólo se ha resuelto uno. Se ofrece un millón de dólares por cada uno de los problemas.
El dinero que está en juego es un reflejo de la importancia los problemas. Además, aquellos que lo resuelvan deben proporcionar, no sólo una solución rigurosa, sino obviamente, revisada por pares como certificación del logro.
En el año 2006, la llamada Conjetura de Poincaré se resolvió (único de los siete). Fue el matemático ruso, Grigori Perelman, quién dio con la solución. Curiosamente, el matemático rechazó la Medalla Fields (considerada el mayor honor al que puede aspirar un matemático) y al dinero, ya que según Perelman, “no quiero convertirme en una mascota para el mundo de las matemáticas”, desde entonces muy poco se sabe de él.
Sin embargo, no todo el mundo es como el señor Perelman, y para aquellos que busquen la gloria (y el dinero), todavía existen otros seis problemas sin solución: P vs NP, la conjetura de Hodge, la hipótesis de Riemann, la existencia de Yang-Mills y del salto de masa, las ecuaciones de Navier-Stokes y por último, la conjetura de Birch y Swinnerton-Dyer.

jueves, 17 de marzo de 2011


El libro “Austeridad perfecta”, que trata de la vida del científico ruso Grigori Perelmán, quien rechazó un prestigioso premio dotado de millón de dólares, se publicará en Rusia a comienzos de abril del año en curso, informó hoy un reportero de RIA Novosti.
Grigori Perelmán es un hombre enigma de la ciencia rusa contemporánea. Vive como un asceta en un humilde apartamento en San Petersburgo. Se niega a conceder entrevistas e intervenir en público. El año pasado, Perelmán dio una sorpresa al mundo entero, al rechazar uno de los más prestigiosos premios dotado de un millón de dólares que le adjudicó el Instituto Clay, EEUU, por haber resuelto la Conjetura de Poincaré, hoy convertido ya en Teorema de Poincaré, gracias a Perelmán. Además, no fue el primer millón de dólares que el matemático se negó a recibir. En 2006, declinó la Medalla Fields, considerada como el Nobel de Matemáticas.
“La autora, Masha Guessen, tuvo que escribir todo un libro para responder a la pregunta que interesa a todo el mundo: ¿por qué Perelmán se negó a recibir un millón de dólares?. Y lo hizo con mucho tacto y respeto”, dijo a RIA Novosti, Evguenia Lavut, redactora de la Editorial Corpus, en la que se publicará el libro. La redactora confirmó que Guessen nunca habló con Perelmán, porque él se niega a tratar con los periodistas, pero utilizó testimonios de las personas que lo conocen de cerca: sus ex pedagogos y colegas. Además, se trata de un intento de reconstruir el actual estado de la ciencia rusa y de reflejar los problemas de las escuelas matemáticas.

lunes, 5 de julio de 2010

Grigori Perelman plantea a la sociedad la Conjetura de Perelman


Grigori Perelman, un matemático ruso de 44 años, del que hemos escrito en repetidas ocasiones en el Noticiario Matemático, se hizo acreedor hace unos meses al denominado Premio del Milenio al resolver la llamada Conjetura de Poincaré (ahora Teorema de Poincaré), que era, según el Instituto Clay que lo convocaba, uno de los siete mayores enigmas matemáticos del siglo XXI. Perelman, sin embargo, y después de tener en vilo a la comunidad científica durante todo este tiempo, ha acabado rechazando el millón de dólares que le correspondía. En el 2006 ya había rechazado la Medalla Fields, que en esa ocasión se entregaba en Madrid y que es la más prestigiosa del mundo para un matemático. Y no es que le sobre el dinero: en la actualidad vive en un pequeño apartamento a las afueras de San Petersburgo con su madre, subsistiendo ambos con una pequeña pensión que tiene ella y con algunas clases particulares que da él.
Aunque sea difícil sacar conclusiones sobre él como persona a causa de la distancia y de la falta de datos, el hecho de que alguien en sus condiciones no acepte un millón de dólares, que vienen a ser unos ochocientos mil euros, me parece ejemplar en un mundo en el que a la inmensa mayoría sólo le interesa el dinero y luego, subordinado a éste, todo lo demás. En lo que podría formularse como Conjetura Perelman, la equis o incónita a despejar tendría que salir de barajar las siguientes variables: el dinero, la fama, la libertad, la creatividad, la paz interior, la genialidad, la locura y la historia. Cualquier solución válida, y seguro que hay más de una, debe cumplir la condición de que ninguna de las dos primeras variables, el dinero y la fama, se salgan, como suelen, con la suya de poner a las demás a desfilar detrás de ellas como soldaditos adiestrados. Además, y como condición complementaria de ésta, ha de pensarse en algunas aplicaciones prácticas derivadas de la solución de esta Conjetura (¿explica o provoca la sonrisa de un niño, desvela la receta del elixir de la inmortalidad, ayuda a dar las coordenadas del lugar donde se hundió la Atlántida, mejora las caricias de los amantes?,...), ya que si, como tantas otras, se acaba quedando como un juguete para teóricos que no puede usarse en la vida real, la solución propuesta quedará invalidada.
La Conjetura Perelman no hará rico a quien la resuelva (lo contrario hubiera sido incoherente y un insulto a quien le da nombre), pero sí más feliz, más autónomo, más humano, más inteligente. O quizás tendríamos que plantearlo al revés: sólo alguien de verdad feliz, autónomo, humano e inteligente estaría capacitado para resolver la Conjetura Perelman y cualquier otra conjetura que le salga al paso.
La matemática y la poesía, como sabemos desde el inicio de los tiempos, son dos ramas de un mismo tronco. Por eso Grigori Perelman me recuerda a muchos poetas de la historia, de hecho a varios de los más grandes (Pessoa, Cavafis, el Ovidio del exilio, el Quevedo del confinamiento, Rimbaud, Michaux), todos los cuales supieron esto: que el dinero y la fama aburguesan el alma, que por culpa de ellos, y con poquísimas excepciones, ésta pierde chispa, gracia, imaginación, libertad de movimientos, deseo, impulso, verdad o infinito. Para resolver la Conjetura Perelman, por tanto, bastaría con ser uno un poco poeta y empatizar con este tipo que, según la única foto que reproducen los medios una y otra vez, viste ropas humildes, mira de frente con unos ojos de hipnotizador y tiene una barba y unas cejas muy pobladas. 

viernes, 2 de julio de 2010

Al final, el matemático Perelman rechaza el millón de dólares

El excéntrico matemático ruso Grigori Perelman ha rechazado el premio de un millón de dólares que el Instituto Clay de Matemáticas en Cambridge (Massachusetts, EE.UU.) le había otorgado por resolver la Conjetura de Poincaré, uno de los siete Problemas del Milenio. El motivo dado por el genio es, simplemente, que considera injusto recibir el galardón, porque su contribución en la resolución de uno de los mayores retos matemáticos de la Historia no ha sido mayor que la de su colega norteamericano Richard Hamilton, el primero en sugerir una solución.
En un mundo cada vez más materialista, el comportamiento de Perelman resulta insólito y dice mucho de su personalidad firme y única, aunque algunos le consideran un tipo extraño, difícil y huidizo. El Instituto Clay anunció en marzo que otorgaba al matemático el Premio del Milenio. La ceremonia de entrega del galardón se celebró a principios del mes pasado, pero Perelman no se presentó. Aun así, los matemáticos presentes le realizaron un homenaje y rindieron tributo a su trabajo.
El director de la organización, James Carlson, no se explicaba por qué el científico menospreciaba las actividades en su honor, y estaba a la espera de saber qué hacer con el dinero. ¿Lo aceptaría finalmente el científico? En ese caso, el instituto estaba dispuesto a enviarle un cheque a su humilde domicilio en San Petersbugo. Según la agencia Interfax, Carlson obtuvo la respuesta hace una semana. Podía quedarse con el dinero. La organización deberá ahora tomar una decisión unilateral sobre qué hacer con ese millón de dólares.

Ahora, el genio argumenta por primera vez su rechazo con más de una frase: "El motivo principal es, resumiendo, mi descontento con la organización de la comunidad matemática. No me gustan sus decisiones, todas me parecen injustas", señaló Perelman.
Según las mismas fuentes, Perelman cree que su contribución para probar la conjetura de Poincaré no fue mayor que la del matemático norteamericano Richard Hamilton. El ruso ya rechazó, en 2006, recoger la Medalla Fields, un reconocimiento considerado el Nobel de las Matemáticas y dotado de 10000 dólares. Aquella edición de los Fields se celebró en Madrid y los premios fueron entregados por el propio Rey Don Juan Carlos. Perelman aseguró entonces no estar interesado ni en el galardón ni en el dinero.
Como ya hemos comentado aquí en el Noticiario Matemático, Perelman vive con su madre en un diminuto apartamento. Sus fuentes de ingresos son lo que gana dando clases particulares de matemáticas y la pequeña pensión de su madre.

lunes, 21 de junio de 2010

Francisco Santos: "Las matemáticas son una ciencia muy barata"


En la edición digital del periódico El País, Karim Asry, le hace una entrevista a Francisco Santos, del que ya hemos hablado aquí puntualmente, (ALMUERZO CON... FRANCISCO SANTOS) que por su interés, en el Noticiario Matemático publicamos:

Imagine usted que un día le da por empeñarse en terminar un sudoku de los complicados, uno que lleva medio siglo sin que nadie lo resuelva. Y que dos años después, cuando está dispuesto a darse por vencido, encuentra la llave y se hace famoso. Algo así le ocurrió a Francisco Santos, catedrático de Geometría y Topología de la Universidad de Cantabria, que refutó la Conjetura de Hirsch, relacionada con el algoritmo del simplex en programación lineal -uno de los más influyentes en la ciencia e ingeniería del pasado siglo-.
Andaba a miles de metros de altura, en un vuelo entre París y Bilbao, leyendo un artículo de combinatoria geométrica cuando se le ocurrió el camino a seguir. "La clave del éxito", dice citando al matemático Gian-Carlo Rota, "es tener tres o cuatro problemas importantes en la maleta y pensar, cada vez que lees algo, si eso puede ser aplicable para resolverlo".
Santos, de 42 años, llega con cautela al restaurante, tal vez porque teme enfrentarse a una encerrona con grabadora. Los entrantes elegidos se posan en la mesa y se va soltando. Pide a todos, padres y medios de comunicación incluidos, que dejen atrás el prejuicio de que las matemáticas son importantes, pero aburridas y difíciles. "El otro día un periodista me dijo: 'Se me atragantó el gazpacho cuando me enteré que te iba a tener que entrevistar'. No hace falta que inculquemos odio a las matemáticas. Hay que tener cierta apertura de mente, aunque no entendamos los detalles".
Aunque reconoce que habría tenido más repercusiones prácticas el demostrar que la Conjetura era cierta, explica que su hallazgo abre la puerta a mejorar este algoritmo aplicado a la gestión de recursos. "Se utiliza mucho para coordinar los turnos de trabajo en empresas con miles de empleados, en una aerolínea, por ejemplo". El sello de calidad definitivo, la publicación del resultado en una revista científica, tardará entre uno y tres años, añade.
Además de ser bueno con los números, tiene buen saque comiendo porque no deja bocado en el plato. Surge en la conversación la misteriosa figura de Grigori Perelman, el genio ruso que rechaza de momento el premio de un millón de euros otorgado por el Instituto Clay. "Es verdad que en matemáticas no es indispensable tener cualidades sociales para que te vaya bien y Perelman es un ejemplo. Pero la mayoría de los que conozco es gente muy divertida".
Santos siguió el referente de su padre, catedrático de Física Teórica, y se decantó por la investigación, aunque ahora varios de sus compañeros de generación tendrán más ceros en la cuenta corriente. "¿Si me considero bien pagado? Hasta mayo sí, a partir de ahora [con el recorte de salarios para funcionarios] ya se verá. Todavía no sé cuánto me van a rebajar". Es más que pesimista sobre el futuro de España. "No me creo que no nos los vayan a bajar otra vez en 2011". No descarta emigrar a otro país si la cosa se pone peor. "EE. UU. es la meca, allí fueron los matemáticos potentes cuando cayó el telón de acero. Allí se valora el talento, mientras que un genio ruso de las matemáticas tendría que opositar para ejercer aquí".
En matemáticas, añade, no hace falta mucho dinero para que la investigación prospere. "A veces la tradición es más importante. Por eso Polonia, y sobre todo Hungría, son potencias. La nuestra es una ciencia muy barata".

sábado, 12 de junio de 2010

El millón de dólares de Perelman esperará


El millón de dólares que acompaña al Premio del Milenio otorgado al matemático ruso Grigori Perelman le esperará todo lo que haga falta. "Si se ha tardado 100 años en convertir en teorema la conjetura de Poincaré, no hay problema en esperar a que Perelman decida aceptar el premio por conseguirlo", comenta James Carlson, presidente del Instituto Clay de Matemáticas, que concede el galardón a través de la fundación del mismo nombre. "Las matemáticas funcionan con una escala de tiempo larga", añade.
Desde París, donde se ha celebrado en un congreso la resolución de este importante problema matemático sin que Perelman acudiese a recoger su galardón, Carlson desmiente, en conversación telefónica, que el dinero vaya a ir a una organización benéfica si el genio ruso no lo acepta en el plazo de un año, como se había especulado. Los elogios a la labor de Perelman fueron unánimes en la reunión de París, a pesar de su ausencia. "Los teoremas famosos definen el paisaje de las matemáticas, se elevan tenuemente en la niebla, un esquivo desafío para la comunidad matemática", dijo el prestigioso Michael Atiyah. "Grigori Perelman es el montañero que alcanzó esta cima del mundo de tres dimensiones".
Allí se comentó que el matemático, aunque no quiere aparecer en público ni manifestarse sobre tema alguno, se encuentra bien (vive en San Petersburgo) y mantiene contactos con algunos colegas. Carlson solo reconoce que ha tenido varios contactos con él sobre la aceptación del premio, aunque "no hay decisión todavía, y esperaremos con respeto a que la haya".
No es la primera vez que Perelman, de 43 años, desaparece durante años. En el Congreso Internacional de Matemáticos, en Madrid en 2006, le fue otorgada la Medalla Fields, también por la Conjetura de Poincaré, y no acudió a recogerla, a pesar de ser el galardón más prestigioso de las matemáticas y a los esfuerzos de los organizadores. En los años anteriores, desde 1994 a 2002, estuvo trabajando sobre el tema, solo y en silencio, y dio a conocer los resultados a través de Internet. Seguramente tiene razón Shing-Tung Yau, un colega chino, quien en 2006 afirmó sobre el caso de Perelman: "Cualquier persona que pudiera resolver algo así estaría satisfecha sin más", es decir, que no necesitaría ni medalla ni dinero.
El premio que ha ganado ahora Perelman corresponde a la primera solución hallada para uno de los siete problemas seleccionados en 2000 por el Instituto Clay, fundado por el filántropo Landon T. Clay en Cambridge (Estados Unidos). La selección reflejó los mayores desafíos a que se enfrentaban los matemáticos al iniciarse el siglo. "La solución de la conjetura de Poincaré fue una sorpresa total", recuerda Carlson, "y eso es lo que pasará seguramente con los demás problemas. Es imposible saber cuál será el próximo en resolverse".
La Conjetura (ahora Teorema) de Poincaré se refiere a la disciplina matemática llamada Topología. Dice, más o menos, que un espacio que tiene las mismas propiedades topológicas que una esfera debe ser una esfera. Fue enunciada por el matemático francés en 1904 y se probó para todas las dimensiones, excepto en la dimensión 3.
Su resolución sigue provocando olas en el mundo matemático, ya que Perelman en realidad resolvió dos grandes problemas a la vez, la famosa conjetura y otro más general que la incluye. En la reunión celebrada en París se presentaron avances sobre la solución para la forma que tiene el volumen más pequeño posible, dicho de forma muy simple. "Son una combinación maravillosa de argumentos matemáticos y computación, sobre la base del trabajo de Perelman", comenta Carlson.

martes, 8 de junio de 2010

Comienza en París, la Clay Research Conference


Este lunes se inauguró en París la Clay Research Conference, esta vez en estrecha colaboración con el Instituto Henri Poincaré. Sin embargo, no contó con la presencia del protagonista principal, el genio matemático ruso Grigori Perelman.
Este genio matemático vivo resolvió, aislado de todo el mundo y pasando miseria en su modesto apartamento en San Petersburgo, la Conjetura de Poincaré (uno de los siete Problemas del Milenio).
El acto servirá como apertura de un ciclo de conferencias de tres días íntegramente dedicado a Perelman y su impresionante logro matemático, pero sin contar con la presencia de este extravagante asceta que no quiso acudir al evento. Perelman, que ya rechazó en 2006 la Medalla Fields conocida como el Nobel de las Matemáticas, afirmó antes de la Conferencia que sopesaba el aceptar el millón de dólares que acompaña al Premio del Milenio.
“Aún no he tomado una decisión. Si decido algo, el primero en saberlo será el Instituto Clay, que fue el que me concedió el premio”, señaló Perelman al diario digital ruso Life News.
El científico, que se gana la vida dando clases particulares y vive con su madre en un modesto apartamento en las afueras de San Petersburgo, ya rechazó el millón de dólares que le ofreció el Instituto Clay de Massachussetts en 2000.
El último contacto telefónico que tuvo el Director del Instituto Clay, James Carlson, se sostuvo hace dos semanas. Durante aquella conversación Perelman volvió a reiterar, según Carlson, que no se niega al premio de un millón pero dijo que no quería llegar a por él a Paris. Por su parte, Carlson dijo estar dispuesto a esperar.
Pero ayer, el Director del Instituto Clay se mostró más categórico: “Respetamos a Grigori Perelman, admiramos su talento científico pero no podemos esperar eternamente”.
“El problema principal para nosotros es cómo transferir este dinero. Podemos expedir un cheque por un millón. Podemos efectuar transferencias mensuales de una cierta suma. Pero no estamos dispuestos a esperar más de un año. En caso contrario entregaremos este millón a alguna fundación de beneficencia”.
Al comentar esta extraña conducta de Perelman, su colega ruso Mijail Gromov, catedrático de la Universidad de Nueva York, explicó: “Estamos acostumbrados a estereotipos, pero él vive según sus propios criterios. Sus reglas de vida no son para nada peores, simplemente son distintas”.

miércoles, 2 de junio de 2010

Lo último de Grigori Perelman: Asegura haber probado matemáticamente la existencia de Dios


A Grigori Perelman, el mayor genio vivo de las matemáticas, el hombre que resolvió, él solito, uno de los siete Problemas del Milenio (la Conjetura de Poincaré) sólo le quedan cuatro días para decidir si, a sus 44 años, quiere seguir viviendo en la pobreza para el resto de su vida o si prefiere, por el contrario, envejecer con un millón de dólares en el bolsillo y el eterno reconocimiento mundial por su hazaña científica.
El próximo lunes, en efecto, se celebrará en París la Clay Research Conference, esta vez en estrecha colaboración con el Instituto Henri Poincaré. El acto servirá como apertura de un Ciclo de conferencias de tres días íntegramente dedicado a Perelman y su impresionante logro matemático. Lo único que está en duda, una vez más, es si el propio Perelman acudirá al evento.
El genial matemático ruso ya rechazó, en 2006, recoger la Medalla Fields, un reconocimiento considerado el Nobel de las Matemáticas y dotado con 10000 dólares. Aquella edición de los Fields se celebró en Madrid y los premios fueron entregados por el propio Rey Don Juan Carlos. Perelman aseguró entonces no estar interesado ni en el galardón ni en el dinero.
Y el pasado marzo, cuando el Instituto Clay decidió adjudicarle el premio de un millón de dólares por su logro, Grigori Perelman se limitó a decir a los periodistas, a través de la puerta cerrada de su diminuto apartamento de San Petersburgo, donde vive con su madre, que "lo tiene todo y no necesita dinero". Algo que, según sus propios vecinos, dista mucho de ser cierto, ya que Perelman vive prácticamente en la miseria, de la  pequeña pensión de su madre y de lo que gana dando clases particulares de matemáticas. El Premio del Milenio instituido por la Fundación Clay se convirtió, de esta forma, en el segundo galardón a la resolución de la Conjetura de Poincaré que rechaza Perelman. Fue en el año 2000 cuando la prestigiosa institución norteamericana decidió premiar con un millón de dólares a quienes consiguieran resolver los siete grandes problemas matemáticos a los que se enfrentan los científicos. Y premiarlos con un millón de dólares cada uno. De los siete, sólo uno, la Conjetura de Poincaré, ha sido resuelto. Y el hombre que lo ha conseguido ha rechazado hasta ahora el premio.


Sin embargo, según ha asegurado a Pravda (enlace a la versión en inglés) el propio presidente del Instituto Clay, Jim Carson, "el señor Perelman se lo está pensando todavía. Y probablemente está decidiendo en qué momento resultará más conveniente para él aceptar el premio. Aún no ha dado su respuesta final". Jim Carson, quien mantiene un discreto contacto por email con Perelman, asegura que si Perelman rechaza el premio "intentaremos otra solución", ya que "no existe un procedimiento al respecto". De hecho, se trata del primero de los siete premios en juego que se conceden.
El presidente del Instituto Clay, que prefiere no dar muchos detalles sobre sus contactos con el matemático, asegura que "no existe un límite de tiempo. Puede pensarselo todo lo que necesite". Sin embargo, lo previsto es que el próximo lunes, 7 de junio, durante la inauguración de la Clay Research Conference de París se anuncie la respuesta final de Perelman. De no haber ninguna, la organización tendrá que adoptar alguna decisión unilateral.
Mientras, Perelman, que asegura haberse retirado de las matemáticas para no convertirse en un "mono de feria", estaría, según David, uno de sus mejores amigos, trabajando duramente en otro desafío, la demostración matemática de la existencia de Dios.
"Somos amigos desde niños - asegura David a Pravda - y él es un hombre profundamente ascético y espiritual. Su apartamento está profusamente decorado con iconos. Él lleva barba y grandes crucifijos, y tiene siempre un rosario en el bolsillo. Reza cada noche y está convencido de haber logrado probar la existencia de Dios".
Si realmente ha hecho tal cosa, y la publica en internet (como hizo con la conjetura de Poincaré, una cuestión que llevaba 109 años abierta), habrá que ir pensando en nuevos premios para este asceta huraño y de mente privilegiada. Quién sabe, puede que si eso sucede empiece a dejarse ver y abandone de una vez su retiro y su silencio.
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